La "verdadera" boda de Katy y Daemon

Holaa!!
Con motivos de estas fiestas navideƱas Jennifer L. Armentrout ha publicado la escena de la boda real de Katy y Daemon en Wattpad.



Bien, aquĆ­ os la dejo!!
AVISO ! Si no has leĆ­do el Ćŗltimo libro de la saga Lux NO leas esto, contiene spoilers de Opposition.

LA BODA 

ā€œĀæPor quĆ© estĆ”s tan nerviosa?

La pregunta que me estaba haciendo Dee era realmente buena. No podƭa responderla sin sentir como si me hubiera tragado todo un pack de Five-Hour Energy. No deberƭa estar ansiosa, pero lo estaba. Me temblaban un poco las manos, y si me hubiera encargado yo de rizarme el cabello y peinarlo, estarƭa hecha una autƩntica pena.

ā€œSĆ© que es una tonterĆ­aā€ dije, entrelazando mis dedos ā€œYa estamos casadosā€


Un pasador apareciĆ³ mĆ”gicamente en la mano de Dee ā€œHonestamente, lo entiendo. La otra boda no fue realā€

Para Daemon y para mƭ, la licencia de matrimonio que obtuvimos en las Vegas utilizando nombres falsos era real. Hay quien podrƭa discutir que no lo era, pero los nombres en un trozo de papel no significan que quieras a alguien mƔs o menos.

Y no habƭa forma humana o inhumanamente posible en la que Daemon y yo pudiƩramos amarnos mƔs de lo que ya lo hacƭamos sin prender fuego a la galaxia entera.

Pero aquellos a quien querĆ­amos deseaban la boda. Yo la habĆ­a deseado ā€“ todo el asunto, y desde que lo desee, tambiĆ©n lo hizo Daemon. Eso era amor.

Aunque habĆ­a existĆ­a la posibilidad de que acabase devolviendo.

La puerta se abriĆ³, y empecĆ© a mirar, pero Dee moviĆ³ el rizador como una arma ā€œNo pienses siquiera en mover la cabeza ahoraā€ ordenĆ³.

Apretando los labios, me quedƩ sentada perfectamente tiesa mientras una risita resonaba detrƔs de nosotras.

ā€œParece como si estuviera a punto de pegarte con esa cosaā€

Mis ojos se abrieron como platos ante el sonido de la voz de Lesa, y si lo que habĆ­a dicho no hubiera sido posible, habrĆ­a saltado y empezado a dar palmas como una foca alegre ā€œĀ”Lesa!Ā”EstĆ”s aquĆ­!ā€

ā€œĀ”Te dije que vendrĆ­a! No me lo perderĆ­a por nada en el mundoā€ Su voz se acercĆ³ mĆ”s, y Dee hizo una pausa lo suficientemente larga para darla un abrazo de bienvenida. Entonces me tocĆ³ a mĆ­, y le ofrecĆ­ un apretĆ³n con un brazo antes de que Lesa se tirara sobre el sofĆ” enfrente de mĆ­ y Dee continuara torturĆ”ndome con el rizador y los pasadores. La mirada excitada de Lesa recorriĆ³ todo mi rostro ā€œTu maquillaje es absolutamente perfectoā€

ā€œEs todo cosa mĆ­aā€ bromeĆ³ Dee.

Puse los ojos en blanco mientras Lesa sonreĆ­a. Se apartĆ³ los densos rizos de su cara ā€œEstoy tan contenta de que estĆ©s aquĆ­ā€ dije, y lo decĆ­a de verdad. Mi corazĆ³n se sentĆ­a querido y feliz. ā€œMe preocupaba que por el tiempo no pudieras tomar un vuelo hasta aquĆ­ā€

ā€œEstuvo un tiempo dudoso. La nieve seguĆ­a cayendo, pero las carreteras estĆ”n limpiasā€ se pasĆ³ las manos por la falda color borgoƱa de su vestido ā€œEsta es una casa preciosa, como esas casas de la gente inmensamente rica que aparecen en la HGTV. ĀæQuiero saber cĆ³mo habĆ©is conseguido tener la boda aquĆ­?ā€

SonreĆ­ y despuĆ©s me reĆ­, cayendo en el nerviosismo excitante y en la alegrĆ­a efervescente. La casa era alucinante. TenĆ­a varias plantas, y me recordaba a uno de esos hogares tipo palaciego que se encontraban en la regencia en las novelas de romance, completada con un gran salĆ³n de baile y un porche interminable.

ā€œPertenece a uno de nuestra genteā€ respondiĆ³ Dee a Lesa, mientras giraba un rizo e introducĆ­a un pasador, casi clavĆ”ndomelo en el cuero cabelludo ā€œEstaban mĆ”s que felices por dejarnos usarlaā€

Nuestra gente.

Dos palabras extraƱas y poderosas que eran muy comunes en este nuevo mundo que se estaba reconstruyendo poco a poco. Dos palabras que apenas pronunciƔbamos fuera de nuestro cƭrculo mƔs ƭntimo. Dos palabras que podƭan traer curiosidad o la mƔs absoluta hostilidad asesina entre los humanos, pero no iba a dedicar el dƭa de hoy, el dƭa de mi boda, pensando en esas cosas.

Cuando las cosas empezaron a asentarse tras la violenta batalla entre los Luxen invasores y los humanos, Daemon y yo establecimos nuestro hogar en Colorado con todos los demĆ”s. Pasaron los meses antes de que pudiera encontrar a Lesa. Ella y su familia habĆ­an abandonado Petersburg antes de que los Luxen invasores lo tomaran, reubicĆ”ndose en una ciudad llamada Chambersburg, en Pennsylvania. Una vez que volvimos a tomar contacto, y cuando el trĆ”fico aĆ©reo se retomĆ³, ella tomĆ³ un vuelo hasta Colorado.

La reuniĆ³n fue agridulce y tambiĆ©n algo alocada. Con la contribuciĆ³n de Daemon, decidĆ­ contarle a lesa la verdad sobre por quĆ© desaparecimos antes de que todo se fuera al infierno. ExtraƱamente, ella apenas se sorprendiĆ³ y lo tomĆ³ bastante bien, pero aĆŗn me parecĆ­a extraƱo ser tan abierta sobre lo que Ć©ramos.

ā€œDios, necesito encontrar un alien para mĆ­ā€ comentĆ³ Lesa, mirando a su alrededor a la habitaciĆ³n decorada donde nos estĆ”bamos preparando ā€œSois todos ricos y atractivosā€

Ese no era siempre el caso, pero me imaginĆ© que no habĆ­a motivo para seƱalarlo. La puerta se abriĆ³ de nuevo, y esta vez entrĆ³ Beth. En su cadera estaba Ashley, con un vestido blanco de volantes con una banda borgoƱaā€¦Su pelo oscuro estaba retirado de sus rollizas mejillas y sus ojos amatistas brillaban de interĆ©s.

Ashley era demasiado joven para ser la niƱa de las flores y, honestamente, ninguno de nosotros confiĆ”bamos en que la pequeƱa cosa pudiera caminar por el pasillo sin hacer algo increĆ­blemente estrambĆ³tico. Digamos, por ejemplo, hacer que todas las sillas levitasen. Por lo que era la niƱa de las flores honorĆ­fica.

Beth sonriĆ³ tĆ­midamente a Lesa mientras dejaba a Ash en el suelo. La niƱa se tambaleĆ³ por un momento y despuĆ©s se enderezĆ³. Su blanca y brillante Mary Jane rebotĆ³ en el suelo de madera cuando se dirigĆ­a hacia donde estaba Lesa. Ashley la sonriĆ³ expectante.

Lesa mirĆ³ a la madre de Ashley y despuĆ©s a nosotras ā€œUm, ĀæquĆ© es lo que quiere?ā€

ReĆ­, porque con Ashley, esa era una pregunta peligrosa.

ā€œProbablemente se quedarĆ” mirĆ”ndote durante un rato y despuĆ©s se aburrirĆ”. Lo siento. Ya ha alcanzado la etapa de las rarezas de los niƱosā€ explicĆ³ Beth, sonrojĆ”ndose. Se dio la vuelta hacia nosotras ā€œEl salĆ³n estĆ” listo. EstĆ” absolutamente precioso. La idea del tema de Navidad fue brillanteā€ā€œSigo pensando que en rosa habrĆ­a sido alucinanteā€ murmurĆ³ Dee.

PermanecĆ­ sabiamente callada.

Mi estĆ³mago dio una pequeƱa sacudida. Mis damas de honor estaban allĆ­. La habitaciĆ³n estaba lista. Iba a casarme en menos de una hora. Oh, dios.

ā€œĀ”Terminado!ā€ Dee dio un paso atrĆ”s.

Con piernas temblorosas, me levantĆ© y me encaminĆ© hacia el espejo ovalado de pie ā€œWowā€ murmurĆ© ā€œTe has superado esta vezā€

De ese riĆ³ ā€œBueno, sĆ­ā€

El maquillaje que habĆ­a aplicado era suave y sensual. Una sombra suave y brillante daba a mis ojos una apariencia ahumada y el colorete melocotĆ³n brillaba. El color de labios era rosado y natural. ĀæY mi pelo? Wow. JamĆ”s pensĆ© que mi pelo podrĆ­a ser tan bonito. Dee habĆ­a rizado y trenzado mi pelo para que cayera desde una coleta suelta, con unos estratĆ©gicamente colocados mechones sueltos.

ā€œAhora lo Ćŗnico que necesitas es el vestidoā€ dijo Lesa, caminando hacia donde estaba colgado, todavĆ­a en su bolsa.

AgarrĆ© el nudo que sujetaba mi bata, preguntĆ”ndome si las chicas pensarĆ­an si serĆ­a muy raro que hiciera un pequeƱo bailecito. Antes de que pudiera hacerlo, pensĆ© en mi madre, y un dolor ardiĆ³ en lo profundo de mi pecho.

MamĆ” deberĆ­a estar aquĆ­.

Era difĆ­cil no echarla de menos ahora, muy duro no sentir la pena. LuchĆ© para no obsesionarme con lo injusto que era que no estuviera, porque sabĆ­a que esa serĆ­a la Ćŗltima cosa que mi madre hubiera querido que hiciera en un dĆ­a que deberĆ­a estar lleno de dicha.

Alguien llamĆ³ a la puerta. Me sentĆ­ confusa mientras me daba la vuelta. Todo aquĆ©l que debĆ­a estar estaba en esa habitaciĆ³n.

ā€œĀæSĆ­?ā€ llamĆ³ Beth.

La puerta se abriĆ³ y mi corazĆ³n titubeĆ³ en mi pecho.

Daemon entrĆ³ en la habitaciĆ³n, para sorpresa de todo el mundo. Al principio, todo lo que pude hacer fue observarle. VestĆ­a un esmoquin negro con un chaleco color borgoƱa debajo y, madre mĆ­a, a nadie le sentaban tan bien el esmoquin como a Daemon Black.

Ɖl paraba literalmente todos los pensamientos coherentes.

Las ondas oscuras de su cabello parecĆ­an estar bajo control y la firme y fuerte lĆ­nea de su mandĆ­bula estaba suave. Aquellos brillantes ojos esmeraldas centelleaban. No mirĆ³ alrededor de la habitaciĆ³n. Su mirada fue directa hacia mĆ­.

No me sorprendĆ­ de que estuviera en la habitaciĆ³n. Todo el lĆ­o de emociones que sentĆ­a debĆ­a de haberme bloqueado de sentir su presencia. Pero, de nuevo, no debĆ­a sorprenderme en absoluto.

Por supuesto, Daemon desafiarĆ­a las convenciones y simplemente aparecerĆ­a allĆ­.

Dee saliĆ³ de su estupor ā€œĀæQuĆ© haces aquĆ­? Ā”Se supone que no deberĆ­as estar aquĆ­! Da mala-ā€œ

ā€œCallaā€ dijo Ć©l, un extremo de sus labios se elevĆ³ mientras caminaba hacia delante.

Su hermana alzĆ³ las manos en un gesto de frustraciĆ³n ā€œEres un autĆ©ntico fastidioā€

Daemon pareciĆ³ no oĆ­rla, y mis ojos se abrieron como platos cuando vino directamente hacia mĆ­. No me movĆ­, no dije nada. Aquella media sonrisa se ensanchĆ³, revelando un profundo hoyuelo en su mejilla.

Me quedĆ© sin respiraciĆ³n cuando me rodeĆ³ con un brazo la cintura y me tomĆ³ del cuello con su otra mano. Me apretĆ³ contra su cuerpo, nuestros pechos chocaron y, teniendo en cuenta que sĆ³lo llevaba una fina bata y ropa interior muy fina, parecĆ­a como si no hubiera nada entre nosotros.

Daemon bajĆ³ su boca hasta la mĆ­a y me besĆ³. No fue un piquito breve en los labios. No fue un beso casto. Fue profundo y lento, abrasando y quemando la sangre que corrĆ­a por mis venas. Nuestras lenguas se tocaron. Se enredaron. El beso me hizo olvidar que no estĆ”bamos solos.

Se retirĆ³, sus labios rozando los mĆ­os cuando hablĆ³ ā€œGatita, deberĆ­as arreglarte. Es casi la hora para el segundo roundā€

Ashley dio palmas y chillĆ³.

Me lo quedƩ mirando.

Daemon me soltĆ³ lentamente, sus manos permanecieron en su sitio mientras me depositaba sobre mis pies. DĆ”ndose la vuelta, le guiĆ±Ć³ el ojo a Lesa y entonces atravesĆ³ la habitaciĆ³n, cerrando la puerta tras de sĆ­.

ā€œOh. Dios. MĆ­oā€ murmurĆ³ Lesa.

Estaba deslumbrada. ā€œĆ‰l esā€¦Ć©l sĆ³lo esā€¦ā€

ā€œĆ‰l es solo Daemonā€ suspirĆ³ Dee, sacudiendo la cabeza disgustada ā€œSin ninguna consideraciĆ³n por la tradiciĆ³n. Capulloā€ sus ojos se abrieron sorprendidos cuando Ashley se carcajeĆ³ ā€œOops. Lo siento. Orejerasā€

Beth alzĆ³ una ceja y entonces me encarĆ³ ā€œVale. Necesitas prepararteā€

Los momentos siguientes fueron confusos, principalmente porque aĆŗn estaba tambaleĆ”ndome por aquĆ©l beso que me hormigueaba.

Una vez que me quitĆ© la bata, me puse el vestido con mucho cuidado. TenĆ­a un montĆ³n de botones, tantos que sabĆ­a que Daemon acabarĆ­a aburriĆ©ndose de ellos muy pronto aquella noche.

Aquel pensamiento me hizo sonrojar.

El vestido era maravilloso. Ajustado en la cintura, con una gran falta que parecĆ­a brillar cuando me movĆ­a, me sentĆ­a como una princesa. Pasteloso, pero cierto. El escote era de forma de corazĆ³n y el corpiƱo estaba cubierto con pequeƱas cuentas que bajaban por la falda, donde estaban artĆ­sticamente esparcidas.

Cuando vi mi reflejo, pensƩ wow, finalmente parecƭa una novia de verdad.

ā€œEstĆ”s preciosaā€ dijo Dee, inclinĆ”ndose para darme un beso en la mejilla.

Lesa se acercĆ³ ā€œRealmente lo estĆ”sā€

ā€œTienen razĆ³nā€ Beth volvĆ­a a sostener a Ashley en su cadera ā€œĀæEstĆ”s lista?ā€

Asintiendo, respirĆ© profundamente y parpadeĆ© intentando deshacerme de las estĆŗpidas lĆ”grimas que llenaban mis ojos ā€œGracias. A todas. De verdad. Estoy tan feliz porque estĆ©is aquĆ­ā€

Dee me dedicĆ³ una sonrisa llorona mientras gesticulaba con las manos delante de sus ojos ā€œVale. Tenemos que bajar antes de que arruinemos todo este maravilloso maquillajeā€

ReĆ­, pero tenĆ­a razĆ³n. Todas estĆ”bamos titubeando en el lado emocional, asĆ­ que dejamos la habitaciĆ³n, con los ramos de flores de Pascua en la mano.

El paseo hasta el salĆ³n de baile fue como moverse por un sueƱo, demasiado lento y aĆŗn asĆ­ demasiado rĆ”pido. Llegamos a las puertas dobles cubiertas con pedazos de obsidiana y las chicas se pusieron entraron primero, las puertas cerrĆ”ndose tras ellas cuando un hombre alto saliĆ³, parĆ”ndose el tiempo suficiente para besar a Dee en la mejilla.

Me quedƩ allƭ, apretando las flores de Pascua con fuerza mientras esperaba. Como estaba planeado, no caminarƭa sola hasta el altar.

Archer vestĆ­a un esmoquin similar al de Daemon, y sus inquietantes ojos morados estaban suavizados ā€“ mĆ”s suaves de lo que nunca habĆ­an estado ā€œSĆ³lo para que lo sepas, Daemon estĆ” tan nervioso como tĆŗ, aunque intente aparentar que estĆ” bienā€

Una risa estrangulada escapĆ³ de mi garganta ā€œĀæHas estado cotilleando en su mente?ā€

ā€œPuedes apostarloā€

SacudĆ­ la cabeza ā€œSabes lo mucho que odia esoā€

ā€œTe apuesto a que sĆ­ā€ aĆŗn sonriendo, extendiĆ³ su brazo y lo tomĆ© ā€œEstĆ”s preciosa, Katy, en serioā€

ā€œGraciasā€ me faltaba el aire.

Mi corazĆ³n latĆ­a tan deprisa y fuerte que no escuchĆ© las puertas abrirse o la marcha de la boda sonando. Me movĆ­ porque Archer empezĆ³ a andar y me imaginĆ© que eso era parte del plan.

HabĆ­a luces parpadeantes colgando por todo el gran techo y por las paredes que nos recibieron cuando entramos al salĆ³n de baile. HabĆ­a ramos enormes de flores de Pascua y rosas blancas por toda la sala. Los pĆ©talos blancos y rojos estaban esparcidos por la alfombra de color marfil.

No habĆ­a muchos invitados, sĆ³lo los amigos que habĆ­amos hecho entre la comunidad Luxen y aquellos que se habĆ­an vuelto cercanos durante la universidad. Mientras caminaba por el pasillo, me di cuenta de una cara sonriente en particular.

Luc.

Estaba sentado cerca de la parte frontal, sus largas piernas haciendo que Ashley pegara saltitos, la cual tenĆ­a pĆ©talos de flor de Pascua hechos pedazos entre sus dedos. Se suponĆ­a que Ć©l iba a estar ahĆ­ arriba con Daemon, pero me imaginĆ© que Ashley ya debĆ­a de haber empezado a hacer, bueno, cosas extraƱas tĆ­picas de los bebĆ©s originales, y que Ć©l ahora era su niƱera. Luc me guiĆ±Ć³ el ojo mientras me acercaba hacia Ć©l y Ashley me saludĆ³ con su puƱito.

Muy bien.

Mi mirada pasĆ³ por las chicas y despuĆ©s por Dawson, quien estaba al lado de Daemon, y una vez que le vi, no hubo nadie mĆ”s.

Nuestras miradas se encontraron y el amor que brillaba en sus ojos era incontenible y la cosa mĆ”s poderosa que jamĆ”s habĆ­a visto. No apartĆ© la mirada cuando Archer me ofreciĆ³ a Daemon y se uniĆ³ a Dawson.

La mirada de Daemon me buscĆ³ intencionadamente, y antes de que el oficiante Luxen hablara, Ć©l dijo ā€œEres absolutamente la cosa mĆ”s hermosa que he tenido el honor de ver jamĆ”sā€

ā€œTĆŗ tambiĆ©nā€ dije, un poco atontada.

Sus labios se tensaron un poco ā€œGatitaā€¦ā€

Mis mejillas se sonrojaron, y el oficiante se aclarĆ³ la garganta. La ceremonia empezĆ³, pero siendo honesta, no tenĆ­a ni idea de lo que el hombre ā€“ bueno, alien ā€“ estaba diciendo, su suave y sofisticada voz hacĆ­a eco por la sala. Estaba centrada en Daemon, en el modo en que nuestros corazones y pulsos latĆ­an en tĆ”ndem.

A medida que la ceremonia se sucedĆ­a, la sonrisa de Daemon empezĆ³ a crecer hasta que los dos hoyuelos se vieron claramente y supe que la misma sonrisa lucĆ­a en mi rostro. Las lĆ”grimas inundaron mis ojos y cuando una decidiĆ³ escaparse, Daemon la secĆ³ con su pulgar. Su mano se quedĆ³ en ese lugar, y entonces creo que escuchĆ© a alguien, probablemente a Dee, sorber por la nariz.Entonces Daemon hablĆ³ ā€œSĆ­, quieroā€

Cuando me tocĆ³ mi turno de repetir los votos sagrados, mi voz temblĆ³, pero las dos palabras finales fueron claras ā€œSĆ­, quieroā€

ā€œPor supuestoā€ replicĆ³ Daemon con suficiencia.

Se me escapĆ³ la risa y antes de que pudiera responderle, Daemon estaba besĆ”ndome ā€“ besĆ”ndome como habĆ­a hecho antes en la habitaciĆ³n, pero mĆ”s fuerte, mĆ”s profundo y con mucho mĆ”s significado.

ā€œBueno, ya no tengo por quĆ© decir que puedes besar a la novia ahoraā€ exclamĆ³ el oficiante, la diversiĆ³n coloreaba su tono de voz.

Hubo mĆ”s risas y cuando Daemon finalmente alzĆ³ su boca de la mĆ­a, sus pupilas eran igual de brillantes que los diamantes pulidos.

Daemon nos guiĆ³ de manera que enfrentĆ”semos a todos los invitados mientras el oficiante anunciaba, con una voz alta y clara ā€œOs presento al SeƱor y a la SeƱora Blackā€

La pequeƱa multitud empezĆ³ a vitorearnos con mĆ”s fuerza y Daemon me volviĆ³ a besar, dejĆ”ndome sin aliento y totalmente deslumbrada para cuando volvimos a por aire.

ā€œEres terribleā€ le susurrĆ© al oĆ­do.

Daemon se carcajeĆ³ y me apretĆ³ con mĆ”s fuerza ā€œY me quieres por elloā€

Mi sonrisa era enorme cuando puse mi frente sobre la suya ā€œLo hagoā€.


Bueno, ĀæquĆ© os ha parecido? Yo me he vuelto a enamorar de Daemon, en serio! jajaja :)

Besitos ;D

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