Reseña: Lady Midnight


Han pasado cinco años desde el final de Ciudad del Fuego Celestial. Los padres de la cazadora de sombras Emma Carstairs fueron asesinados y desde entonces su hija no ha dejado de buscar al culpable. Ella, junto a su parabatai, Julian, empiezan a investigar una demoníaca trama que se extiende por los lugares más glamurosos: desde Los Ángeles hasta las playas de Santa Mónica. Emma no puede evitar la poderosísima atracción que siente hacia su compañero, una relación que las leyes de los cazadores prohíben. Una auténtica caja de sorpresas que enlaza tramas, personajes y conexiones de los descendientes con sus ancestros.
El mejor libro que he leído de Cassandra Clare hasta la fecha. Voy a empezar diciendo eso. Se nota muchísimo el progreso que tiene la autora en la forma de escribir y narrar las cosas, así como dar personalidad a los personajes y seguir creando un mundo tan fascinante como complejo. 

Nuestras elecciones son lo que nos hace ser lo que somos. 

Obviamente, no es el primer libro que leo de la autora. Cazadores de sombras es una de esas sagas que me ha acompañado durante todo mi tiempo de lectora y que, tal y como van las cosas, con todos los anuncios que está haciendo la autora de futuros libros, creo que me va a acompañar durante muchos años más. 

Hay una diferencia entre que te rompan el corazón o que te destrocen el alma. Mientras haya amor y recuerdo, no hay muerte verdadera.

En esta trilogía tenemos a Emma Carstairs y a Julian Blackthorn como protagonistas. Una de las partes de la trama central es que son parabatai y para añadirle drama al tema, es posible que estén enamorados el uno del otro. Pero aunque ellos sean los protagonistas, no podemos olvidar a los otros personajes, los cuales son tan diferentes y tan importantes como ellos. Tenemos a los hermanos de Julien: Livvy, Ty, Dru, Tavvy y por supuesto, aquellos dos hermanos que son mitad hadas, Mark y Helen. A todos estos personajes ya los conocimos en la saga anterior, la de Los instrumentos mortales, pero han pasado 5 años desde el final de Ciudad del fuego celestial y todos han crecido. Las cosas han cambiado para ellos, debido a la Paz fría, Helen y Mark no están con ellos y Julian se ha encargado de criar a sus hermanos. Esto hace que Julian sea un personaje bastante maduro, fuerte y muy dulce. Qué puedo decir, creo que me he enamorado yo también de él. 

Sois dos mitades de un todo. Debéis ser diferentes, como la luz y la sombra; él te aporta cautela para parar tu temeridad, y tú le aportas temeridad para paliar su cautela. Sin el otro, no funcionaríais tan bien. Eso es lo que significa ser parabatai.

Emma, por otro lado, admira a Jace Herondale, y aspira a convertirse en una gran Cazadora de sombras. Claro que en el proceso quiere vengar a sus padres y descubrir qué fue lo que realmente les pasó. Aquí entramos en una trama muy enrevesada, en la que Emma y Julian se adentraran pensando encontrar respuestas y saliendo con más y más preguntas y cómo no, con más problemas. 

La venganza no es de la familia, Emma. No es una amiga, sino una compañera despiadada. 

Este libro (e imagino que esta trilogía) da más importancia al mundo de las Hadas y lo cierto es que lo agradezco. Los otros libros dieron importancia a los vampiros, brujos y hombres lobo y con este libro, al centrarse en otro grupo de Subterráneos, la autora aprovecha para adentrarnos más en este maravilloso mundo.

La Cacería Salvaje es la libertad. Y la libertad es necesaria.

El hecho de que aparezcan personajes de las otras sagas me encanta. Siempre es satisfactorio encontrarte con personajes que ya tienen tu cariño incondicional y más si ves cómo han progresado sus vidas. Sí es cierto que ha habido algún detalle que me ha descolocado un poco, como algunas confianzas que parecían que tenían los personajes, pero han pasado 5 años y en ese tiempo de todo ha podido pasar. 
Cuando amas a alguien, se convierte parte de ti. Está en todo lo que haces. Está en el aire que respiras, en el agua que bebes; su voz permanece en tus oídos y sus ideas en tu cabeza. Conoces sus sueños porque sus pesadillas se te clavan en el corazón, y sus sueños buenos también son los tuyos. Y no crees que es perfecto, sino que conoces sus defectos, la auténtica verdad de sus defectos y las sombras de todos sus secretos, y eso no te hace alejarte; de hecho, lo amas más por eso, porque no quieres que sea perfecto. Tú quieres a ese alguien...

Un personaje que quiero destacar es Cristina. Es una cazadora de sombras de México y es una muy buena amiga de Emma. Lo cierto es que su personalidad me ha encantado y aunque no he visto mucho de ella, creo que en los próximos libros tendrá más importancia. Desde luego, a mí me gustaría saber más de ella. Y junto con ella, también quiero nombrar a Kieran, un hada de la Cacería Salvaje. Como digo, las Hadas tienen más importancia en este libro, y con los capítulos de Kieran podemos conocer mejor cómo piensan las hadas. 

 - Julian, Julian, Julian -repitió Cristina en tono burlón -. Julian es pintor, Julian es un genio, Julian sabría cómo arreglar esto, Julian podría construir aquello... ¿Sabes?, durante las últimas siete semanas he oído tantas cosas maravillosas sobre Julian que está empezando a preocuparme que, en cuanto lo vea, me enamore de él. 

No podía terminar esta reseña sin destacar los giros en la trama. Sospechaba desde un inicio quién era "el/la villano/a", pero aún así creo que Cassandra juega muy bien con los personajes, dejando muchas cosas a la imaginación del lector y jugando con dicha imaginación, para que en el momento de la verdad te suelte una bomba y te lleves la verdadera sorpresa. El final del libro es para morirse, y sinceramente tengo mucho miedo por lo que pueda pasar en el siguiente. 

"Allí adonde tú vayas, yo iré; tu gente será mi gente; donde tú mueras, yo moriré, y allí seré enterrado."


Reseña: Best man

Es la boda de sus sueños, pero con el novio equivocado…

Lia va a casarse con Aaron y ha planeado hasta el último detalle de la boda.
Pero Aaron se ha olvidado los anillos en casa, así que Lia decide conducir cinco horas para ir a buscarlos.
La acompaña Miles Foster, el mejor amigo del novio y padrino de la boda.

Cuando una tormenta de nieve los deja atrapados toda la noche en un refugio, Lia se preguntará quién es el mejor hombre para su futuro.
Lo siento, este libro no ha sido para mí. Tenía la intención de que este libro me gustase porque de dos libros que había leído de la autora, uno me había gustado y el otro no, quería desempatar, y ya lo creo que lo he hecho, pero para mal :(

Desde el inicio (literalmente la página 2), 1. la relación que tiene la protagonista con su prometido no es nada buena (tóxica) y 2. La protagonista, Lia, es horrible. No que sea mala (tipo villana), sino que es una mala protagonista y el carácter o personalidad que tiene no es nada bueno: Controladora, posesiva, egoísta, neurótica, infantil... podría seguir, pero creo que veis por donde voy. Lo peor es que si hubiera sido así la protagonista porque en este libro va a evolucionar y darse cuenta de sus errores, lo puedo entender, pero esta personalidad se mantiene de principio a fin y no se hace referencia a que esté haciendo algo mal. Como podréis comprender, la protagonista no me ha caído nada bien, 0 empatía he sentido por ella y eso que a lo largo del libro se ve una situación que podría generar esa empatía. Pero sencillamente, no la aguantaba. De hecho, me planteé dejar de leer el libro porque lo narra ella, y se me hacía insoportable. Luego pensé que era un libro corto y por suerte apareció Miles (el prota) para aligerar un poco el tema.

- No lo entiendes. Ya me he perdido el balneario. Tengo que ponerme a punto. Si llego a las once menos cuarto, ¡tendré un aspecto horrible!
- Pero llegarás a tiempo. Seguro que es mejor que estar muerta en un barranco.
- No. Quiero que Aaron me mire y piense "Guau", no "¿Qué demonios es ese adefesio?".

Miles es el protagonista masculino y es el mejor amigo del novio de Lia. Pero la relación que tiene con Lia es mas bien de odio, o eso te hacen pensar. Lo cierto es que aunque no es un ejemplo de tío, dentro de lo malo es un protagonista aceptable. Pero lo cierto es que aunque Miles parece tener un poco más de desarrollo, ningún personaje tiene profundidad.

- Pero eso quiere decir... que estás solo. ¿No te importa?
- En lo más mínimo. Porque me gusto. No pasa nada porque uno disfrute de la compañía de uno mismo, antes que de la de los demás. Y no estoy solo del todo. Tengo gente, amigos.

Toda la trama de este libro transcurre, literalmente, en un día. Eso hace que no me haya creído las situaciones que se daban, me parecían cuanto menos surrealistas (y no me refiero al temporal que hace que se queden atrapados en un refugio).

En general, la relación amorosa no me ha llegado, pero normal que haya sido así teniendo en cuenta a la protagonista. Quiero dejar claro que la relación que tiene Lia con su novio me ha parecido de lo más tóxica. Y no porque haya maltrato físico, sino porque que una persona sienta que tiene que estar siempre perfecta, que no se puede permitir un pelo fuera de su sitio porque sino su novio/a le dejará, eso no es una relación buena. Que una persona te ponga los cuernos constantemente o necesite echar "una última cana al aire" no es síntoma de una buena relación, así de claro. Y que la protagonista esté dispuesta, aún así, a perdonar todo porque "le quiere" no hace más que afirmar mi punto de vista. Y luego, que después de 5 años de relación te des cuenta, de la noche a la mañana, que en realidad no amas a tu pareja y que has estado enamorada siempre de otra persona, que además es una persona que según tú odias, no me ha convencido. Llamadme loca, pero a mí me gusta que las relaciones tengan un desarrollo, una evolución, no chasquear los dedos y cambiar súbitamente de opinión.

- Quiero decir que Aaron nunca pensará que tiene mal aspecto.
- Es obvio que no conoces a Aaron tan bien como crees.

Como veis, el libro no ha sido para mí. Imagino que volveré a probar algo de la autora en un futuro, pero desde luego esta historia no me ha calado como pensé que iba a hacer.




Novedad Kiwi: Silencios

 

Jazz nunca pensó que el silencio pudiera ser tan ensordecedor, pero en ese instante lo era. Podía escuchar el ritmo al que latía su corazón, el susurrar de su respiración entrecortada, las gotas de sudor resbalando por su nuca… y sobre todo lo escuchaba a él. Su voz se colaba por su piel y se mezclaba en sus venas; llenándolo todo.
Después… se convirtió en un nombre más en la agenda de Dick, justo en el instante que cambió su vida.
Perdida y vacía se refugió en el silencio, ¿qué otra alternativa tenía si no soportaba el sonido de su propia voz?
Connor lo intenta con uñas y dientes cada segundo de sus días, sin descanso, aunque sabe que haber sido adicto no le va a poner fácil las cosas nunca más.
Cuando le «endosan» a Jazz lo único que quiere es volver a escuchar su voz, no puede evitar ver un reflejo de sí mismo en ella; otra niña perdida.
¿Serán capaces de perdonarse a ellos mismos?
¿Podrán llegar a entender que todos tienen silencios que hacen ruido toda la vida?


Reseña: Todo mi otoño

 

Sean Donaldson tiene un gemelo que no podría ser más diferente a él, una vida en la que no faltan chicas y su puesto como titular en el equipo de fútbol de la universidad de California. Mucha diversión y pocas complicaciones. Hasta que una desconocida se cuela en su piso y se atrinchera en su dormitorio huyendo de quién sabe qué.
Desde ese momento, la chica aparece y desaparece a su antojo, metiéndole en un lío diferente cada vez que se presenta por sorpresa.
Poco a poco, sin que apenas se dé cuenta de ello, la curiosidad por descubrir quién es y por qué se muestra tan esquiva despertará otra clase de sentimientos en él. Mientras ella luchará por mantener una de sus pocas reglas, la de no acercarse demasiado a nadie, Sean tendrá que decidir si, además de dejar que se cuele en su apartamento, permitirá que lo haga en su corazón.
Establecer distancia es en ocasiones solo una forma de protegerse, una amistad el prólogo de algo mucho más profundo y el amor la prueba de que, a veces, el destino nos obliga a perderlo todo en tan solo un segundo.
Hello! Bueno bueno, por fin os traigo esta reseña... un año he tardado, ya me vale. Lo cierto es que tengo un montón de reseñas atrasadas por ahí, pero quería empezar con esta porque recuerdo que este libro fue uno de mis libros favoritos del año. Sí, uno de mis favoritos y aún no había publicado su reseña :(

Como sabréis, Victoria Vílchez es una autora que me encanta, tanto por la narrativa que tienen sus libros como por las historias que nos cuentan. Y este libro no ha sido menos, al fin y al cabo entró en un top 10 anual. 

Todo mi otoño es el segundo libro de la serie "Una estación contigo". El primero fue Más que un verano, y este segundo libro se centra uno de los hermanos gemelos de la prota del primero, Sean. Lo dije en su momento, pero cuando leí Más que un verano el hermano gemelo que más me gustó o que más llamó mi atención fue Sean Donaldson, por eso cuando supe que el segundo libro iba a ser el suyo me emocioné un montón. 

- Admito que estoy impresionada. 
- Suelo causar ese efecto.

El inicio de esta historia me pareció cuanto menos, original. Original y graciosa, una combinación que a mi parecer es perfecta. La forma en la que se conocen los dos protagonistas da pie a una historia lenta, que comienza de la nada, dos desconocidos que poco a poco se convierten en amigos, y otra vez, poco a poco, se enamoran. "Slow burn". Es una cosa que quiero destacar de este libro porque, no sé vosotrxs, pero últimamente yo estaba acostumbrada al amor a primera vista (por no decir instalove en algunos casos) en las novelas de este género. Pero aquí no, creo que Victoria sienta muy bien las bases de la relación y hace una transición por todos ellas hermosa.

- Dime, ¿me estabas acosando, Liv? ¿Mirándome dormir? Porque da un poco de mal rollo. 
- En realidad, estaba pensando.
- Eso da más miedo aún.

Como sabemos, estos libros se dividen en dos partes, y como no, el final de la primera parte te deja en un cliffhanger y no tienes más remedio que seguir leyendo para intentar descubrir por qué los protagonistas actúan de esa forma. 

No importa cuánto trates de escapar porque estaré ahí para recordarte quién eres.

Lo cierto, es que después de ese final en la primera parte me enfadé un poco con algún personaje, pero ¿qué es una lectura si no te provoca algún tipo de reacción? Lo cierto es que los motivos que los personajes tiene para actuar de cierta manera se explican, y aunque no me ha terminado de convencer dicha justificación, no puedo negar la evolución que tiene el personaje a lo largo de la trama. 

Otro punto fuerte que creo que tiene el libro es la forma en la que se tratan ciertos temas. No quiero decir mucho más, sería un spoiler grandísimo, o tal vez no lo consideréis así, pero a mí no me hubiera gustado saberlo de antemano. Es una situación que pone en un abismo a varios personajes, y deja ver no solo el desarrollo que han podido tener durante la historia, sino las diferentes formas que tiene una persona de afrontar estas situaciones. 

Una herida como esa nunca se cura del todo, pero no dejes que sea el dolor el que dirija tu   vida.

El epílogo del libro sienta las bases para la siguiente historia, en este caso la del otro gemelo, Cam. Y aunque es cierto que en el primer libro no me causó mucha impresión, después de este tengo mucha curiosidad. Voy a terminar diciendo que Sean Donaldson tiene mi corazoncito y conociendo a Victoria, no dudo que todos los personajes de esta serie conseguirán un trocito de él.

Reseña de libro anterior: Más que un verano


Novedad Kiwi: El chico que caminaba como John Wayne

 

Hace veinte años, Deirdre y Adam tenían toda la vida por delante, y lo arriesgaron para estar juntos. Sin embargo, algo se torció en el momento justo y la magia se rompió, como la cuerda de una guitarra vieja.
Ahora, Adam quiere recuperar su vida, su carrera musical en decadencia y a la mujer a la que abandonó.
Deirdre quiere recuperarse a sí misma y olvidar un pasado que le impide avanzar.
Hay sueños que se rompen, pero hay cosas que se quedan en el alma para siempre.
El primer amor es como una vieja canción country: lenta, caliente e imborrable… Y siempre vuelve a tus labios cuando menos te lo esperas.

Mención especial del VII Premio de Novela Romántica Kiwi RA. Una historia sobre segundas oportunidades; un toque de excentricismo y algo de comedia con una canción de country como telón de fondo.

¿Alguien más está interesado el leer este libro? Yo en cuento vi "segundas oportunidades" dije, "me lo apunto". Tiene muy buena pinta y además es mención especial del premio Kiwi RA así que ahora tengo más ganas de leerlo jeje.